​VENUS RETRÓGRADA EN GÉMINIS


El 13 de mayo Venus comienza su fase retrógrada en el cielo vespertino en la constelación de Géminis hasta el 25 de junio; retrograda 44 días y desaparece del cielo nocturno ​para emerger en el cielo de la mañana como un nuevo arquetipo que se vincula a un proceso de renacimiento espiritual.

Es un momento sagrado que nos habla de un orden cósmico y de nuestra relación con ese orden, para sintonizar con la belleza y el amor a través de su danza que es una flor y comienza a desplegarse en nuestro corazón, para transformar nuestra vida en armonía.

Venus tiene que ver con nuestros valores, con la relación más íntima con la materia espiritual que hemos encarnado a través de nuestro cuerpo templo y en Géminis viene a redefinirlo a través del despertar de la mente y la conciencia en conexión con el corazón. Géminis también habla de la energía que dará paso a la nueva lección evolutiva que venimos a emprender a través de un viaje que nos llevará a despertar del sueño falso.

Cuando Venus retrograda, es un momento de autenticación propia, ahora debemos desconectarnos y dejar de lado los valores que ya no sirven al crecimiento de nuestra alma. El fenómeno retrógrado de Venus nos ayuda a acceder al inconsciente para ordenar todos nuestros deseos reprimidos y alinearnos con los nuevos valores y deseos que nos van a acompañar en el nuevo ciclo.

La esencia de esta retrogradación nos brinda la oportunidad de realizar un proceso de revisión, evaluación y reflexión sobre los temas venusinos que incluyen: amor, relaciones, valoración, autoestima, arte, talentos, creatividad, dinero y deseos para después poder tomar decisiones en cuanto a estos temas.

Dentro del período de retrogradación tenemos el Venus Star Point, que se da el 3 de junio y nos posiciona en una punta de la estrella de cinco puntas, un pasaje que se dibuja en el cielo y que dará un florecimiento progresivo en los próximos ocho años. Como es arriba es abajo. Es un momento muy especial donde Venus (deseo) y el Sol (conciencia) se unen y nos dan la oportunidad de conectar con los deseos de nuestra alma y saber qué queremos eliminar, corregir o afinar desde el amor.

El renacer de Venus viene acompañado de un desprendimiento que puede ser doloroso a medida que profundizamos en nuestra alma. Es un tiempo para soltar viejas deudas karmicas, viejos pactos, divisiones, amores, ideas, comparaciones, envidias, emociones, que nos apagan y nos mantienen en un ciclo que nos ancla y no nos deja crecer. En este proceso nos enfrentarnos también al dolor que nos impide expresar nuestro don y que le demos forma a nuestro deseo para que podamos purificarlo y elevarlo a través de su fuego y del poder del amor más puro que ​nos transforma profundamente.

Este proceso se alinea muy cerca de la estrella Aldebarán, anunciando la llegada de la Diosa​ Iris, la Diosa arcoíris, Seshet, la gran escriba, mujer cambiante que integra la medicina femenina y masculina dentro nos ayuda a evolucionar en este proceso de cambio.

Unirnos conscientemente a la danza sagrada de Venus nos ofrece el retorno de la conciencia solar femenina encarnada y nos brinda el camino de nuestra soberanía creativa. Aprovecha este Venus retrógrada en Géminis para reconectar con los talentos dormidos y ábrete a descubrir cuales son esos dones que te acompañarán en este nuevo ciclo.

Todas las antiguas civilizaciones honraban el ciclo de Venus con ceremonias sagradas y puedes venerar estos ciclos y crear con ellos porque no existen dogmas, sólo la intención pura de alinearte con la danza sagrada de Venus que se codifica en tu ser.

Pero si sientes el llamado de elevar tu práctica espiritual de la mano de una guía para despertar a la artista, recuperar tu voz, la maga creadora, la que acoge el proceso sin miedo a soltar lo que tiene que morir, para dar paso a todo lo nuevo​; da clic aquí para conocer los detalles del proceso de la Alquimia de la Rosa de Venus,​ un acompañamiento grupal que te llevará a transitar los portales cósmicos de Venus y florecer en concordancia con el universo.